Algunos logros obtenidos en el aspecto social.

“La Música no es el fin, es el medio"

En un barrio con mucho riesgo social, los chicos salen de la calle, y pasan tres días a la semana en la Vecinal, participando de la orquesta, y absorbiendo buenos ejemplos, sano compañerismo, y haciendo buenos  amigos.

Se nota un cambio muy grande en el comportamiento de todos los chicos   Las maestras de las escuelas comentan asombradas que chicos que eran agresivos se vuelven más calmos y cariñosos, y mejores alumnos.

Padres cuentan orgullosos como mejoran sus hijos en el colegio desde que se llevan el instrumento a la casa (una niña de cuarto grado que no leía, en un mes lee de corrido).

Chicos dispersos, con falta de atención, mejoran su capacidad y suben las notas en el colegio.

Un gran crecimiento en la personalidad desde que tienen la responsabilidad de llevarse los instrumentos a la casa.  Muchos de estos niños tienen pocas o ninguna propiedad,  y el instrumento es algo muy valioso para ellos.

Además, se nota el crecimiento de la autoestima, y la capacidad de elaborar opiniones críticas y entender y aceptar las opiniones ajenas.

Varios padres manifiestan que sus hijos no tienen amigos ya que no pueden salir a jugar por los peligros que encierra el barrio, y que ahora el instrumento en casa, es su vida.  

Chicos con carencias afectivas familiares encuentran en los profesores el cariño y la comprensión que falta en el hogar.

Padres que con mucho sacrificio pueden brindarles poco o casi nada a sus hijos, encuentran una posibilidad distinta cerca de su casa, y  ven con orgullo a sus hijos sobre el escenario.

Niños tímidos y callados lograron empezar a expresar sus emociones a través de sus instrumentos.

 

“No se puede disfrutar de lo que no se conoce”

La gran mayoría de estos chicos no conocía los instrumentos musicales, y mucho menos la música clásica.   

Es a través de este tipo de emprendimientos que llega a ellos la posibilidad de acceder a la cultura. 

Un nuevo horizonte se abre ante ellos.  

El descubrimiento de que ellos son también capaces.  

Sin la descentralización, muchos talentos pasarían desapercibidos, ignorados.

Unos pocos niños, aún sabiendo la existencia de importantes instituciones musicales en la ciudad, se veían imposibilitados de concurrir, debido a los escasos medios económicos con los que cuentan.